lunes, 29 de febrero de 2016

CERRO CORÁ, 1º DE MARZO DE 1870

CERRO CORÁ, 1º DE MARZO DE 1870                      
(Guerra contra el Paraguay)

Mariscal Fransisco Solano López.    
(Último retrato del Mariscal)    


(01) Muero con mi Patria 
(02) La confesión del crimen
(03) La barbarie
(04) Artículos Relacionados 
(05) Fuentes.

A orillas del Aquidabán: “Muero con mi Patria” 

Poco había cambiado la situación de 
Francisco Folano López, que conocía su destino, y cuando el padre Maíz fue a comunicarle el 28 de febrero que su secretario, el diácono Donato Gamarra, había muerto de inanición, López le dice: “el padre Gamarra nos ha llevado un poco la delantera…”

El 1° de Marzo López se levanta más temprano que de costumbre. Sus ayudantes lo ven revolviendo sus pertenencias, como si estuviera dispuesto a partir; López distribuye algunos efectos personales, como pequeños obsequios, “como un recuerdo de su persona”.

Ese día amaneció húmedo y caluroso. La falta de noticias desde la vanguardia y la tardanza en regresar de los emisarios, le vaticinaban el final. La llegada de unas mujeres fugitivas se lo confirmaban: el Paso Tacuara había caído en poder del enemigo. Para verificar la noticia, López envía al Coronel Cándido Solís con diez hombres, que son sorprendidos y acuchillados, logrando escapar dos de ellos. Poco después comenzaban a sonar los cañonazos y a trepidar la fusilería. 

Cuando López ve aparecer al enemigo, monta en el bayo que lo acompañara desde Paso Pucú, se pone al frente del resto de sus tropas, invitándoles a acompañarlo en su último sacrificio. 

“Un poco más de doscientos hombres –describe O´Leary- armados en su mayor parte a sable y lanza, era todo lo que se había podido reunir, formando en las filas, como soldados, desde el anciano Vicepresidente Sánchez, hasta el último capellán. Esgrimiendo un espadín, en cuya hoja se leía su lema guerrero, su implacable lema, de “Vencer o Morir”, se puso en marcha, acaudillando aquel patético grupo, en el que se confundían los altos dignatarios del Estado con los representantes de la iglesia, los generales con la tropa y los más humildes ciudadanos con los jefes y oficiales del ejército, formando juntos un solo cuerpo, con una sola alma y un solo corazón…”.
Cerro Corá (Paraguay)  
El primer batallón de caballería fue rechazado, presentándose inmediatamente el Coronel Silva Tavares al frente de lanceros y carabineros, seguido por la infantería. Durante algunos minutos se mantiene indeciso. López aguarda sereno, erguido sobre sus estribos. Al primer movimiento brasileño, los paraguayos, dispuestos a recibirlos, irrumpen en gritos de vivas a la Patria: “Era –dice Borman- la reproducción, en pequeñas proporciones, del episodio de la guardia vieja en el campo de batalla de Waterloo”.

El choque fue tremendo, pero como era de esperar ante la desigualdad de fuerzas, duró poco. Los paraguayos, acosados por todas partes fueron retrocediendo hacia una zona montuosa, a orillas del Aquidabán. López había visto caer a su lado al Coronel Luis Caminos y a sus últimos hombres. Rodeado por algunos jinetes brasileños que le intiman rendición, López, por toda respuesta, los atropella tratando de herirlos con su espada, pero fue detenido por el cabo Francisco Lacerda, conocido como “Chico Diabo”, que le destroza el vientre de un lanzazo mientras otro lo hiere en la cabeza con el sable, y un tercero le da un lanzazo mortal. 

Acuden en ese momento el Capitán Francisco Argüello y el Alférez Chamorro, que se enfrentan a los brasileños mientras López se retira penosamente. Seguido por el Coronel Silvestre Aveiro, el Mayor Manuel Cabrera y el Alferez Ibarra, penetra en una angosta picada, cayendo del caballo al poco andar. Desde allí fue llevado a la barranca opuesta del Aquidabán, y a su pedido, lo dejaron solo.

Un nuevo acto de fidelidad sucedería: en esa circunstancia extrema en que se escudaba la aproximación de la soldadesca, se presenta ante López el Alférez Victoriano Silva, ofreciéndole su compañía y pidiendo el honor de morir en su defensa, pero López, agradeciéndole tan generoso gesto, le regala su látigo y le ordena retirarse. En ese momento supremo, apareció el General Cámara cruzando de a pie el arroyo, e intimándole rendición, recibe por respuesta una frase que quedaría para la posteridad: “Muero con mi Patria”

En ese momento “Aproxímase un soldado del Batallón 9° -dice el historiador brasileño Borman- y el General le la orden de desarmar al Mariscal. El soldado lo agarra de los puños, teniendo lugar entonces una lucha. López procura conservar su espada, mas el soldado hace esfuerzos por tomarla: los contendores caen, se yerguen de nuevo, y la lucha continúa. Otro soldado que se aproxima, presencia aquella escena, aprovecha un momento en que el Dictador se desprende de su adversario, le apunta su arma, suena el tiro y la bala va derecho al corazón…”

“¡OH, diavo do López!”, dijo el soldado brasileño mientras pateaba el cadáver. Las últimas palabras de López eran algo más que una metáfora: ya casi nada quedaba del Paraguay, toda su población masculina había muerto bajo la metralla, muchas mujeres y niños perecieron también bajo la metralla, las epidemias de cólera y la fiebre amarilla, o simplemente sucumbieron de hambre. Tampoco quedaban ni altos hornos, ni industrias, ni fundiciones, ni telégrafo, ni plantaciones de yerba o tabaco. Paraguay perdió la mitad de su territorio.
“Muero con la patria” exclamó el vencido –dice el publicista brasileño Alberto Souza- en un momento augusto y solemne en que las almas corrompidas y cobardes solo se atienen a las esperanzas de la fuga o al perdón del vencedor. Efectivamente, moriste ¡oh glorioso luchador! Con tu infeliz tierra aniquilada por la ambición y por el despotismo imperial; pero moriste para revivir ahora, no solo en el alma colectiva de tu Patria rejuvenecida, sino también en el austero e insospechable juicio de la Posteridad que te rehabilita. Desecha la espúrea leyenda de bajezas y crueldades con que los escritores imperialistas intentaron empañar, por tantos años, tu inmaculado patriotismo, se levanta alrededor de tu figura, engrandecida por el martirio, una aureola diáfana y resplandeciente, que te consagra en el doble e irrevocable carácter de “Héroe de la Patria y Paladín de la República”

Cuando llegó a Buenos Aires la noticia de la muerte de Francisco Solano López, Sarmiento mandó una banda de música a tocar serenatas ante la puerta de Bartolomé Mitre, y el mismo día le escribía a Mrs. Mann: “No crea que soy cruel. Es providencial que un tirano haya hecho morir a ese pueblo guaraní. Era preciso purgar la tierra de toda esa excrescencia humana” (J.M.Rosa, La guerra del Paraguay, p.323)

La confesión del crimen.

López fue ultimado “cuando ya estaba completamente derrotado y gravemente herido” de muerte. El crimen fue confesado por el propio General Cámara, vanagloriándose por lo hecho:

“Campamento en al izquierda del Aquidabán,
1° de marzo de 1870
Ilmo. y Excmo. Señor:

Escribo a V.E. desde el campamento de López, en medio de la sierra.
El tirano fue derrotado, y no queriendo entregarse, fue muerto a mi vista. Intimele la orden de rendirse, cuando ya estaba completamente derrotado y gravemente herido, y no queriendo, fue muerto.
Dios guarde a V.E.
Doy parabienes a V.E. por el entero desagravio que tomó el Brasil del tirano del Paraguay. El general Resquín y otros jefes están presos.
Dios guarde a V.E.
José Antonio Correa da Cámara
Ilmo. y Excmo. Señor Mariscal de Campo Victoriano José Carneiro Monteiro, Comandante de la fuerzas al Norte del Manduvirá.
Libro recomendado    GUERRA DEL PARAGUAY.     
Triple Alianza contra    
los paises del Plata    


La barbarie

Consumado el crimen de López, se desata la barbarie. El propio López es despojado de todas sus ropas, y su cuerpo pisoteado y mutilado. La soldadesca baila alborozada sobre su cadáver. Arrastrado, es arrojado ante su familia, donde sus hijos pequeños cavan con las manos una improvisada sepultura.

Y mientras esto acontecía en el Aquidabán, comienza una feroz cacería. El hijo mayor de Solano, Coronel Juan Francisco López, “Panchito”, de 15 años, muere espada en mano intentando defenderse de un grupo brasileño: “¡Un coronel paraguayo no se rinde¡”.

Elisa Lynch cubrió el cuerpo sangrante de su hijo con su propio cuerpo, y espetándole a la soldadesca: “Esta es la civilización que han prometido”(Testimonios de la Guerra Grande. t.I,p.106) 

Otro hijo de Solano López, José Félix López, de apenas once años, es sacrificado. El General Francisco Roa, rodeado de enemigos, es tomado prisionero y degollado inmediatamente. El propio Vicepresidente Sánchez, octogenario, se niega a rendirse y es ultimado a lanzazos. El Coronel Cnel. José María Aguiar, inválido por las heridas recibidas en Tuyutí, fue lanceado y degollado. Solo se salvaron algunos que alcanzaron a huir, o quienes estando en comisión, llegaron después de la masacre. Para mayor horror, fue incendiado el campo, donde perecieron los heridos.
                    LEONARDO CASTAGNINO                           

miércoles, 10 de febrero de 2016

¡Perurimá y la ansiedad del capitalista!

De cuando Perurimá vendió
su lechuza como loro*
Pe gua'i ha pe gua'a
akóiva ikû jere porâ.
(El guaireño como el loro
suelen ser de pico de oro.)
Refrán popular

Ocurrió que un día Perurimá andaba más necesitado que nunca, ya había mal vendido todos sus enseres y utensilios para sobrevivir a su crónica miseria. Sólo le había quedado una vieja lechuza que, después de cazar algunas lauchas de albañal por la noche, dormía exhausta durante el día sobre su letrina. Pero como buen pícaro que era Perú y protocapitalista, digno representante de la antigua picardía que constituye el antecedente más lejano del capitalismo propiamente dicho, a la hora de sacar provecho y hacer negocios con su alquimia y embuste todo lo convertía en oro y plata.
De pronto escucha un pregón que rompía el silencio de la siesta pueblerina: “compro loro hablador”, “compro loro hablador”, pasaba vociferando el comprador, especificando que no aceptaba de cualquier especie sino el loro proclive al habla y que goce de buena salud.
Una chispa en el cerebro le estalló a Perú y salió al paso del hombre que arrastraba una jaula con ruedas donde iba juntando los loros.
Pase a la vuelta, tengo un buen loro hablador para vender dijo el pícaro ruin e indicó con señas que su papagayo andaba entre los naranjos del patio y lo prepararía en un rato para entregar.
¿Seguro está Ud. que habla su loro?. Porque sólo quiero loro hablador, porque hay muchas otras especies como el “tû'i” o cotorro, el “maracaná”, el “gua’a”, el “arapacha”, el “arará” o guacamayo y el papagayo común que son todos muy parecidos unos a otros, pero sólo alborotan, graznan y gritan sin hablar nunca advirtió el comprador.
El mío se llama luego “Pico de oro” por lo bien que habla, además, usted sabe, a buen entendedor poca palabra contestó Perurimá y cerró trato en el momento, dando por concluida la negociación.
Como no, pasaré en cuestión de una hora contestó el hombre que ya llevaba en su jaulón varios ejemplares de cotorros adquiridos.
Perurimá sorprendió a la lechuza en su sueño más profundo y se agenció para teñirla de un intenso verde, con algunas plumas pintadas de rojo y amarillo, otros plumones, de blanco, y lustró su pico con aceite. Para asemejar más al loro, le recortó las pestañas y desaliñó un poco las patas y pezuñas que en un loro son feas sin comparación.
Pasada la hora, volvió el hombre y adquirió de gusto a Perú su mentado loro hablador que pronto se confundió con los otros que embarullaban en la jaula. Contento el comprador se marchó pero más contento quedó Perú con el dinero que le salvó el día, demostrando como siempre que todo puede ser negocio siempre que no se pille el embuste, porque sino no es negocio, sólo robo. De ahí que el ilustre pensador y genial escritor Rafael Barrett tenía mucha razón al escribir: “El ladrón es un capitalista ansioso.”
El asunto de este negocio terminó de la mejor manera para Perú, un itoso energúmeno que ha hecho escuela e imitado por siglos en el Paraguay, cuando otro día volvió el comprador al pueblo y pregonaba otra vez: “compro loro hablador”, “compro loro hablador”.
Pasaba el hombre frente a la casucha de Perurimá y pareció que nada extraño tenía contra él, por lo visto no se había dado cuenta del engaño sufrido, no conforme con la estafa el pícaro muy suelto de cuerpo lo interrogó, a sabiendas siempre de que nada tiene para perder pero todo por ganar en cualquier ocasión:
Que tal mi amigo, cómo resultó el loro que le vendí, ya habla bien? preguntó muy sonriente Perú y audaz para recibir cualquier respuesta, sin posibilidad alguna de que le afecte nada por su acostumbrada insolencia e insolvencia.
Aún no habla, pero se le nota en la mirada que presta mucha atención en el aprendizaje...! contestó el comprador de loros sin percatarse de la chanza y engañifa de que fue objeto por el inefable Perurimá.
Octubre, 2005.

*Relato extraído del libro inédito "Espiridión y el arte de la manipulación", de Gilberto Ramírez Santacruz, con ilustración de "El vendedor de loros", óleo de Rufino Cardozo.

viernes, 29 de enero de 2016

"ESTUDIOS", Revista Cultural del Paraguay

Presentan Revista Cultural “Estudios”

En Asunción, en el local de la Biblioteca Nacional (De las Residentas casi Perú), hoy a las 19:00 se realizará el lanzamiento del segundo ejemplar de la revista cultural “Estudios”, bajo la dirección de Luis María Martínez.
En esta edición, la revista cuenta con poemas y un apartado dedicado al escritor Rafael Barrett, que recoge uno de sus artículos, poesías dedicadas a sus hijos Alex y Soledad, así como un extracto de una publicación de El Tiempo, que data del año 1912.
En la revista también se transcribe “El porqué de una incógnita. La Literatura en el Paraguay”, de Juan Bautista Rivarola
Matto, y se presenta un análisis acerca de “El modelo ideal para el siglo XXI: la universidad de investigación”, realizado por el Dr. Antonio L. Cubilla.
La publicación consta de unas 32 páginas y se comercializará a Gs.10.000.

FUENTE: WWW.ABC.COM.PY

martes, 26 de enero de 2016

¡Menú del día: Baudelaire al corazón desnudo...!

diario pagina/12, MARTES, 26 DE ENERO DE 2016
 PUBLICAN MI CORAZON AL DESNUDO Y OTROS ESCRITOS INTIMOS, DE CHARLES BAUDELAIRE.“Lo creado por el espíritu está más vivo que la materia”, sentencia Baudelaire en el libro.La mayor provocación del poeta maldito

El texto más visceral del autor de Las flores del mal surgió de “el goce de aceptar un desafío literario”, asegura Alan Pauls, que tradujo y prologó la edición de Universidad Diego Portales. La publicación original había sido en 1887, en las Obras póstumas.




















Por Silvina Friera


“La cámara secreta del alma”, de Charles Baudelaire (1821-1867), balbucea el derecho a contradecirse para importunar a las almas bienpensantes. Quizá sea la mayor provocación del poeta francés, más que el cotilleo sobre su vida desordenada, el consumo de hachís y sus relaciones con prostitutas que escandalizaron al París de su época. Despiadado, irritante, sarcástico, colérico, insoportablemente vivo y tan moderno como cuando despotricaba contra sus enemigos declarados –el progreso, la prensa, los críticos y los comerciantes, entre otros blancos sobre los que descargaba la furia de su voz estridente y enfática–; todo esto suscita la lectura de los fragmentos excepcionalmente incómodos, caprichosos e inacabados de Mi corazón al desnudo y otros escritos íntimos, con traducción y prólogo de Alan Pauls, publicado por Ediciones Universidad Diego Portales. Pauls recuerda que el texto “más visceral” del autor de Las flores del mal respondió “al goce de aceptar un desafío literario” en nombre de la poética de Edgar Allan Poe, de quien Baudelaire fue traductor e introductor en Francia.
Baudelaire fue un lector devoto de las Marginalia, recopilación de notas y apuntes de lectura en los que creía ver “la cámara secreta del alma” de Poe. La marginalia 194 dice: “Si un hombre ambicioso quisiera revolucionar de una vez el mundo universal del pensamiento, la opinión y el sentimiento humanos, esta es su oportunidad (...) Todo lo que tiene que hacer es escribir y publicar un libro muy pequeño cuyo título debería ser simple, unas pocas palabras desnudas: My heart laid bare”. El intrépido proyecto de libro del poeta francés se transformó en su verdadera pasión. “Será un libro de rencores. Por supuesto, respetaré a mi madre y aun a mi padrastro. Pero contando mi educación, el modo en que se modelaron mis ideas y sentimientos, quiero hacer sentir que me siento como un extranjero en el mundo y sus cultos. Descargaré sobre Francia todo mi talento para la impertinencia. Necesito venganza como un hombre cansado necesita un baño”, confesó el poeta maldito.
Mi corazón al desnudo –que incluye “Cohetes”, “Mi corazón al desnudo”, “Años de Bruselas”, “Notas íntimas” y “El pintor de la vida moderna”– se publicó en 1887 en las Obras póstumas, veinte años después de la muerte del poeta. Pauls advierte que el libro defrauda las leyes del diario íntimo. “Lo que hace Baudelaire con la escritura de la intimidad (y con la forma del libro, y con la lengua) es tan poderoso, agresivo y soberano como lo que hará décadas más tarde Louis-Ferdinand Céline, otro apache intragable, otro provocador, otro artista de la demolición. Habría que decir más bien exabruptos o alaridos, en la medida en que en ese cruce brutal de lengua y cuerpo reside la verdad del registro que trabaja Baudelaire cuando se pone íntimo.” En “Cohetes”, la primera parte, dispara un puñado de sentencias: “Lo creado por el espíritu está más vivo que la materia”. “¿Qué es el arte? Prostitución.” “La vida no tiene más que un encanto verdadero: el encanto del juego. Pero ¿y si ganar o perder nos es indiferente?” “Hay en la plegaria una operación mágica. La plegaria es una de las grandes fuerzas de la dinámica intelectual. Hay allí como una recurrencia eléctrica.” “Nos sorprendería que un poeta le pidiera al Estado algunos burgueses para su cuadra, mientras que nos parecería perfectamente natural que un burgués pidiera poeta asado.” “Lo embriagador del mal gusto es el placer aristocrático de desagradar.” “El estoicismo, religión que tiene un solo sacramento: ¡el suicidio!”
En la segunda parte del libro, se percibe lo que Pauls señala como “la vía de la contradicción”. “Baudelaire es revolucionario y reaccionario, emancipador y racistas, partidario del arte por el arte y poeta social, tolerante y antisemita, místico y materialista, devoto de las mujeres y misógino bestial (...) El modelo de la contradicción baudelairiana no es moral; es histriónico. Es el modelo del comediante, que atraviesa textos diversos, contradictorios, por el simple goce de experimentarlos.” Un puñado de ejemplos “ilustran” el certero análisis del prologuista y traductor: “Entiendo que se deserte de una causa para saber lo que se sentiría sirviendo a otra.” “Tal vez sea agradable ser alternativamente víctima y verdugo.” “La mujer es lo contrario del dandi. Por lo tanto debe causar espanto”. “No tengo convicciones –tal como la entiende la gente de mi siglo– porque no tengo ambiciones (...) Sin embargo, algunas convicciones tengo, aunque tienen un sentido más elevado, que la gente de mi época no puede comprender.” “Organizar una hermosa conspiración para exterminar la raza judía.” De George Sand –que tiene “el famoso estilo fluido caro a los burgueses”– afirma: “No puedo pensar en esa criatura estúpida sin un cierto estremecimiento de espanto. Si me encontrara con ella, no podría evitar arrojarle una pila de agua bendita a la cabeza”. En otro fragmento se despacha contra el autor de Cándido: “Me aburro en Francia, sobre todo porque todo el mundo se parece a Voltaire”.
“El papel de profanador, en Baudelaire tan ligado a Sade, su maestro del mal, es solo uno de los muchos que puede adoptar su ira, pasión antirromántica por excelencia que tiene la virtud, o más bien la potencia de servir a fuerzas dispares, incluso antagónicas –plantea Pauls–. Baudelaire no inventó solo el diario íntimo en ruinas y el yo autobiográfico de comedia. Inventó también otra modernidad radical, que llega intacta hasta nuestra era: la idea (hitchcockiana, barthesiana) de que no hay belleza sin imperfección, sin fugacidad, sin punctum histórico; de que toda belleza descansa en el error que la desdice y el peligro que la amenaza.”

jueves, 24 de diciembre de 2015

La Navidad del Paraguay

DOS TROCITOS DE MADERA

 Dos trocitos de madera ya techaron el establo,
en el cielo hay una estrella que guía a los Reyes Magos;
el Niño, José y María, moldeados en el barro,
dan la imagen navideña, itã jegua color rosado.

De regalo sandía y chipa, naranjitas y pakova,
peguerúke lo mitâ Ñandejara’ipe guarâ.

Con chipa se hizo la cena y un pedazo de mbeju,
estamos en Nochebuena, la noche del mborayhu;
que lindo está el pesebre, mirána un poco el yvu,
y en sus orillas cantando su tristeza un kururu.


De regalo sandía y chipa, naranjitas y pakova,
peguerúke lo mitâ Ñandejara’ipe guarâ.

El pesebre los amigos y el cariño hacia Jesús,
se enlazaron con la caña y el famoso arro kesu;
en la tierra el pasto verde y en la mente una ilusión,
opaichagua oî la gente ovy’a che korasô.

De regalo sandía y chipa, naranjitas y pakova,
peguerúke lo mitâ Ñandejara’ipe guarâ.


 ¡¡¡¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD...!!!!!!

Escuche al inolvidable Marquito de Brix

Dos Trocitos de Madera - Marco de Brix (Letra y ... - YouTube

https://www.youtube.com/watch?v=wf6cvcNgdFM
30 nov. 2013 - Subido por Estanislada Dominguez
Dos Trocitos de Madera - Marco de Brix.

martes, 15 de diciembre de 2015

¡El manuscrito de Voynich...!

pagina/12, MARTES, 15 DE DICIEMBRE DE 2015
LITERATURA › PUBLICARAN LA EDICION FASCIMILAR DEL MANUSCRITO VOYNICH

Un misterio indescifrable*

El librero lituano Wilfrid Voynich (1865-1930) fue el descubridor de uno de los libros ilustrados más raros del universo, escrito en el siglo XV en un idioma desconocido y que ha dado pie a las interpretaciones más dispares y descabelladas.
Por Silvina Friera
El mundo aún no ha aprendido a leer. Quizá no aprenda jamás. Acaso dirán que suena excesivamente dramático. No faltará quien levante con urgencia la ceja –el dedo y la voz además– para señalar tamaño disparate proclamado por un puñado de chiflados o una secta de impenetrables eruditos. Exageraciones al margen, hay un misterio deslumbrante que acumula más preguntas que respuestas, más incógnitas que certezas. El manuscrito Voynich, uno de los libros ilustrados más raros del universo, escrito en el siglo XV en un idioma desconocido –hasta ahora indescifrable–, sólo se puede contemplar con la misma fascinación que se siente al mirar las estrellas. Lingüistas y criptógrafos prestigiosos han intentado despejar uno de los mayores enigmas de la humanidad. La inminencia de una revelación que no se produce alimenta hipótesis y conjeturas audaces. Algunos postulan que podría ser un tratado de botánica, otros se inclinan por un compendio astronómico. Los creyentes de las teorías conspirativas quieren ver en esas páginas un mensaje codificado, creado en un lenguaje tan evolucionado que todavía no nació su posible intérprete. Hay sugerencias que relacionan la obra con Leonardo da Vinci, los cátaros, una tribu perdida de Israel o los aztecas. En la rueda de la especulación, no podía faltar la descabellada autoría extraterrestre o el engaño perfecto de un genio de la literatura, un precursor medieval de Jorge Luis Borges. La editorial española Siloé, con sede en Burgos, fue la elegida por la Universidad de Yale (Estados Unidos), en cuya biblioteca se encuentra el original, para realizar la reproducción del “libro más famoso después de la Biblia”, como lo definió Juan José García, uno de los responsables de Siloé junto con Pablo Molinero, sello dedicado al campo de las ediciones facsimilares.
Este tesoro irresistible fue descubierto por el librero lituano Wilfrid Voynich (1865-1930) –de ahí el nombre con el que se difundió el manuscrito–, quien lo compró en 1912. Voynich, dueño de un negocio de libros raros en Londres, encontró el manuscrito en un monasterio italiano. Lo que tenía entre manos podría ser un manual medieval de alquimia o de magia. Después de revisar de punta a punta el pergamino, comprobó que estaba escrito en una lengua desconocida. Tomó fotografías de cada una de las páginas y envió las copias a especialistas. La pesquisa desencadenó distintas versiones sobre el contenido y la autoría: se trataría de un mapa de las constelaciones celestes, escrito por un sobreviviente devoto de antiguas sectas druídicas; un modesto catálogo de semillas africanas; el resultado de un experimento cabalístico, un código cifrado para transmitir mensajes, una criptografía para espías ingleses, el más perfecto fraude moderno. Los padres de la criatura serían Roger Bacon, Abraham Abulafia, John Dee, William Shakespeare, el Arcángel Uriel, el propio Voynich o un genio secreto. “El misterio es como el poder: un agujero al que se precipitan tanto los sabios como los idiotas que quieren ser útiles a la humanidad”, advierte el narrador de la novela El caso Voynich (Eterna Cadencia) de Daniel Guebel, una ficción descomunal que genera un artificio para otro artificio en la que plantea que la radical ilegibilidad de ese manuscrito “es la clave de la literatura del futuro”.
El manuscrito Voynich tiene unas 240 páginas manuscritas que, según la prueba del carbono 14 –practicada por un equipo de la Universidad de Arizona–, fueron escritas en el siglo XV. La partida de nacimiento oscila entre 1404 y 1438. Se utilizó pluma de ave para el texto y tinta de colores para las ilustraciones. No contiene tachaduras y todo el libro está escrito con unas 25 letras diferentes. El voynichés –idioma con el que se ha bautizado al texto del códice– podría ser un dialecto extinto del náhuatl, una lengua azteca. El año pasado Stephen Bax, un profesor experto en lingüística aplicada de la británica Universidad de Bedfordshire, consiguió desentrañar diez palabras, apelando a su amplio conocimiento de los manuscritos medievales y su familiaridad con las lenguas semíticas como el árabe. “El manuscrito tiene un montón de ilustraciones de estrellas y plantas. Fui capaz de identificar algunas de ellas, con sus nombres, al observar manuscritos medievales de hierbas en árabe y otros idiomas, y luego comencé la decodificación, con algunos resultados emocionantes”, confesaba Bax. Entre las palabras que ha identificado está el término para “Taurus”, junto a un dibujo de siete estrellas que parecen ser las Pléyades; la palabra “Kantairon” junto a una imagen de la planta centáurea, una conocida hierba medieval; así como otra serie de plantas: el “cilantro”, “eléboro” y “enebro”, también con sus dibujos correspondientes. “Mi objetivo es alentar a otros lingüistas a trabajar conmigo para descifrar toda la secuencia con el mismo enfoque, aunque no será fácil. De esa manera, quizá podamos entender lo que sus misteriosos autores estaban tratando de decirnos”, comentó el experto y descartó que todo sea un gran engaño. “Probablemente es un tratado sobre la naturaleza, tal vez en un lenguaje asiático o de Oriente próximo”.
Después de la muerte de Voynich, el manuscrito pasó a manos de su viuda, Ethel Boole Voynich, que lo tuvo entre 1930 y 1961; luego lo recibió Hans Peter Kraus (1961 a 1969), quien finalmente lo cedió a la biblioteca Beinecke de libros raros y manuscritos de la Universidad de Yale. En febrero del próximo año los editores de Siloé viajarán a New Haven para iniciar el trabajo de reproducción facsimilar. “Llevamos diez años detrás de este libro y hemos sido los elegidos. Es un libro maravilloso que está en boca de todos como un misterio sin resolver y además tiene una belleza caligráfica exquisita”, subrayó Juan José García, al frente también del Museo del Libro Fadrique de Basilea, espacio museístico situado en Burgos. “Cuando te enfrentas al texto es como si viajaras a tu niñez, cuando mirabas los dibujos sin entender la letra”, reflexionó García, un editor que intuye, siguiendo la estela de Stendhal, que “lo bello no es sino la promesa de la felicidad”.
*La editorial española Siloé fue la elegida para realizar la reproducción del libro “más famoso después de la Biblia”.

domingo, 6 de diciembre de 2015

¡Elvio Romero X Llopis Enrique!



Celebrando el 89° Aniversario del Nacimiento 
Del Gran Poeta Paraguayo Elvio Romero
     
Enrique Llopis   
Presenta Su Disco 
"CIELITO DEL PARAGUAY"
ELVIO ROMERO x LLOPIS  



     CON ACCESO LIBRE Y GRATUITO         
VIERNES 11 DE DICIEMBRE - 19 hs.

"Auditorio Jorge Luis Borges"

Agüero 2502 - Ciudad Autónoma de Buenos Aires
      
Presentación: Ovidio Ottaviano | Realización: ArPa Producciones

Al Término De La Presentación Se Compartirá Un Brindis 
Ofrecido Por La Embajada Del Paraguay en la Argentina
                                      

      


“El amor al Paraguay ha impuesto esta reunión, este acto que, bien sabemos todos, es un homenaje a nuestra magnífica y sufrida gente. Ciertamente, mis amigos son los amigos de mi pueblo, y no hay mayor honor para un poeta que sentir esa cálida adhesión a sus raíces, el manantial puro de donde brotó su canto”.
Elvio Romero
            
Acerca de la obra 
  
Enrique Llopis, compositor y cantante argentino ha compartido con el poeta Elvio Romero, amistad, vida y obra; y “esto es lo que sentimos al escuchar ELVIO ROMERO x LLOPIS, un admirable espectáculo multimedia producido como un sentido homenaje al gran poeta paraguayo y al pueblo del Paraguay, protagonista de los poemas de Romero… Un espectáculo de canciones, poemas e imágenes donde se hermanan las culturas del Paraguay y la Argentina, en la maravillosa profundidad de sus raíces”. 
         
Los poemas de Elvio Romero son un canto, un testimonio latente de su compromiso con la memoria y la cultura de su tierra, así como también de su historia de lucha por la libertad y los derechos humanos; la música del cantautor rosarino eleva esos poemas con climas y sonidos propios de la nación paraguaya. La voz de Elvio Romero acompaña algunas de las canciones. 
         
Con el acompañamiento de notables músicos, como el arpista Amadeo Monges, el pianista Javier Lozano, el percusionista José Luis “el Colo” Belmonte, el guitarrista Germán Arriazu y el acordeonista Néstor Acuña, el espectáculo ELVIO ROMERO x LLOPIS es un testimonio único e irreemplazable para disfrutar en plenitud de la obra de estos dos creadores.