martes, 29 de septiembre de 2026

A la Estación Abaí: Réquiem por unas vías muertas

 

                réquiem por unas vías muertas

¡mucha gente poca plata! ¡mucha gente poca plata!
¡sobra guarda raja falta! ¡sobra guarda raja falta!
                                             
todavía hoy marcan la mirada de mis recuerdos
tus plateados trazos que se hundían en el horizonte
como espadas infinitas y brillantes contra el destino
que parecían a lo lejos unir su paralelo al cielo
señalando el futuro a soñadores y enamorados
y alargando la espera del tren cansino que nunca llegaba
o estirando la despedida del pueblo que lloraba un hijo
                                            
hoy cubiertas por espesas gramillas y pastizales
como lágrimas frescas sobre viejas fotografías
enterradas por el olvido junto a los durmientes
que a mí me duelen como seres queridos muertos
y me dan ganas de cavar el tiempo de mi infancia
para recuperar la alegría sencilla de una estación
a la hora de llegada de aquél tren de mi pueblo
                                          
aún recuerdo la historia contada por mis mayores
de aquel tren con banderas repleto de soldados
que marchaban entusiastas a las trincheras del chaco
blandiendo machetes y algunos que otros fusiles
pero todos cantando y jurando a la patria querida
y que ofrendaban sus vidas como pruebas de amor
y clamaban "vencer o morir" como la consigna  a seguir

al final de la contienda el tren volvió aún más cargado
traía además de los victoriosos soldados campesinos
una contingencia desarrapada de prisioneros bolivianos
prolongarán a trabajo forzado algunos kilómetros de vías
y regresarán a su patria un día doblemente vencidos
pero tren de tan pesado parecía un carguero al llegar
y era que traía también las almas de los patriotas muertos
                                          
¡poca gente menos plata! ¡poca gente menos plata!
¡salta brasa sobra plaza! ¡salta brasa sobra plaza!

luego el mismo tren alborotado de revolucionarios
marchaba sobre asunción el año cuarenta y siete
sumando adherentes en cada estación y paradas
el viaje era una fiesta popular de sueños imparables
hasta que las fuerzas del tirano sanguinario
los devolvió a sangre y fuego al punto de partida
elegir la tragedia de morir o partir al destierro

pero cuántas historias más se perderán para siempre
quedarán bajo tierra como las vías que hoy lamento
con el tren se ha ido todo lo memorable del pueblo
ya no habrán encuentros ni adioses a los apurones
al sonar el silbato o la campanita del jefe de estación
los niños saltando y trepándose por los últimos vagones
y el tren comenzaba a moverse como un pesado ciempiés
                                        
en la vida  aprendimos a caminar derecho sobre rieles
desplegábamos los brazos como queriendo volar
pero la lección de equilibrio aparecía con el tiempo
pero  lográbamos a andar hasta con los ojos cerrados
de tanto desear a emprender alguna vez un viaje
como acostumbrábamos ver partir a los compueblanos
cada semana que el tren viboreaba hacia asunción

cuántas travesuras inocentes enternecen mis recuerdos
viajar jugando colgado del último furgón de carga
despedirse de la supuesta amada y llorar a lágrimas
como hacían los auténticos amantes al partir de verdad
el sueño de descarrilar la formación con finas agujas
y monedas de níquel colocadas a escondidas sobre las vías
delante del tren que llevaba un amor que podía ser nuestro

¡gente sube gente baja! ¡gente sube gente baja!
¡guarda pasa nadie paga! ¡guarda pasa nadie paga!
                                        
hoy la estación es apenas una olvidada tapera derruida
un caserón habitado todavía por ajetreados fantasmas
que guardan el dolor de una  novia al perder su corazón
o la imagen imborrable de un enamorado en la ventanilla
con sus ojos inconsolables mirando a la amada
o la voz quebrada de una madre aconsejando
por última vez al hijo que tal vez no volverá nunca
                                           
cuando el tren llegaba traía noticias y forasteros
pero cuando partía se llevaba los coches y vagones
cargados de sueños y esperanzas de vida mejor
aunque a veces devolvía cartas de dolor y tristeza
pero casi nadie ha vuelto en vida al terruño
y más de uno su retorno fue para el campo santo
y esperar seguro el sueño eterno bajo tierra

si pudiera levantar los años como paladas de tierra
resucitar los durmientes crucificados por el tiempo
que perpetúan las trochas angostas medias y anchas
cuando la nostalgia pretende viajar en primera
y olvidar el descarrilamiento  que truncó su sueño
poco antes de que los últimos furgones de la esperanza
se desprendieran del viejo tren que olvidó el regreso

todavía me abriga como ayer tu aliento de brasa
y me enceguecen tus chispas que saltan a los ojos
recuerdo que llorábamos al escuchar tu adiós de sirena
y no podíamos ir a despedirte como a un amigo
entonces imaginábamos tu aceitado esfuerzo al partir
tus brazos de hércules en medio del asfixiante humo
y sentíamos de lejos tu asmático y monstruoso respirar
                                       
¡lenta marcha  nadie paga! ¡ lenta marcha nadie paga!
¡cola larga mucho tarda! ¡cola larga mucho tarda!

senda querida del primer ferrocarril de sudamérica
huellas perdidas del último convoy del mundo
orgullo de progreso del paraguay de los lópez
vergüenza de dejadez de los gobiernos posteriores
lanzas que atraviesan la geografía de mi pecho
cuando sueño volver y mi tren quedó sin vías
justo a la hora que mi gente se reunía en la estación
                                      
quisiera de pronto desenterrar los caminos andados
redescubrir las huellas de mis pies descalzos
sobre los rieles dormidos para siempre en el olvido
atizar en la caldera del tiempo los leños del recuerdo
donde hace combustión el sueño del hijo pródigo
que apenas sobrevive en la ingrata distancia
y que no ha podido desandar el itinerario de su tren

sigo viendo a ese niño que acompañaba corriendo el tren
sabiendo de antemano que lo haría sólo hasta el cansancio
para luego volver a la estación como negándose a quedar
o al otro niño tirado sobre los tibios rieles recién pisados
auscultando en la distancia al tren que llevaba su ilusión
y que hoy estos versos le tienden sus manos en el tiempo
al niño que corría y levanta al otro que en el suelo escuchaba

pero vaya éste réquiem de regreso a casa de mi pueblo
que llegue como un murmullo más a la estación
suene la pitada al llegar los furgones cargados
que saluden los familiares a los añorados parientes
los niños alegres que éramos reciban a los adultos
que regresan fantasmalmente a través de estos versos
removiendo las vías transitadas por la larga ausencia 

¡chupa agua fuma raja! ¡chupa agua fuma raja!
¡el tren para dice basta! ¡el tren para dice basta!     

*Versos extraídos del libro "Poemas entre el amor y el olvido" de G.R.S.





sábado, 26 de septiembre de 2026

KAMBAPU, DIA DE LA CULTURA AFROPARAGUAYA

  Kambapu*

           I

     Kamba   jeroky 

Kambapu pehendu

takuapi guepoti,

takuapu ryapu,

sarambi oguigui.

 

Kambapu ogueru

mbaraka chachacha,

jeroky ipyambu,

Kamakua ovy´a.

 

Kambapu pe ayvu,

opuka pe kuña,

karia´ÿ, lepiju,

vya´ÿ ñemuña.

 

Kambapu pehendu

sapukái ndovavái,

ysapu guyrapu,

ojajái tesarái.

 

Kambapu osunu,

hayvipu angu'a,

angu'apu ipuku,

ijayvu kamba atyra.

 

Kambapu oipeju

mimby kaaguy,

gualambáu ha turu

ñahendu mombyry.

 

Kambapu pehendu,

yvytu ombou.

Kambapu pehendu,

takuapu ryapu.

 

Kambapu pehendu

sapukái ndovavái,

arpapu guyrapu,

ojajái tesarái.

 

Kambapu osunu,

retumba la tumba,

tamborpu ipuku,

rezumba la runfla.

 

Kambapu pehendu,

ayvu mombeu.

Pehendu kambapu,

kambapu pehendu. 

             II 

     Che ha'e Kambapu 

Che ha'e Kambapu,

hasype asê sapy'a,

apo pya'e apu'â,

péina che ânga ipu.

 

Che póre ipoty vy'a'ÿ,

ymaite rehegua posu'u,

ko Kambapu ogueru

tetia'e pyahu ha jeroky.

 

Che ahy'ópe ojera púrahéi

arema osysýiva ipype,

ipojáima voí kuarahyre

aipotágui sa'ÿ teete.

 

Che ha'e Kambapu,

hasype asê sapy'a,

apo pya'e apu'â,

péina che ânga ipu.

 

Paraguaipe aju apyta,

pypuku añembohapo,

para mboypýri aguereko,

ypykuera Afrikape opyta.

 

Ko'ape aju añemoña,

ava morotî ha ava teete,

upégui osê che apé,

jeroviaha Paraguaiete.

 

Che ha'e Kambapu,

hasype asê sapy'a,

apo pya'e apu'â,

péina che ânga ipu.

 

* Francisco Gimenez-pe, karia'y ohehyi kuaáva ysapu ânga sâ,

ohekyi haguere Kambapu tesarái ruguágui ha kera poty’eta apytégui.

 

https://www.youtube.com/watch?v=uFpIU-0LabA&list=OLAK5uy_lcRecvGCHB9TivrbZ_K1g_dVv1qCipc58



lunes, 21 de septiembre de 2026

LA PRIMAVERA EN EL OJAL

 GRACIAS

bien sabes muchacha

que tus caricias de artesana

han modelado mi alma amorfa

y han puesto alas a mi cuerpo

de reptil embarrado

 

bien sabes muchacha

que tus besos de enamorada

han dado color a mi vida

y han pintado mi mirada

de noche jubilosa

 

bien sabes muchacha

que tus palabras de mujer

han enriquecido mi vocabulario

y han modificado a mi poesía

de poeta sensiblero

 

bien sabes muchacha

que tus silencios de sabia

han fortalecido a mis gritos

y han invadido mi soledad

de tumba olvidada

 

bien sabes muchacha

que tu vida a mi vida

ha dado la fe para vivir

y ha dado sentido a mi muerte

de viviente absurdo

 

A ELLA

 

te amo a ti

y solamente a ti

porque en ti amo

a la mujer imposible

porque en ti encuentro

ligeros rasgos de su alma

y parecidas vibraciones de su cuerpo

amo yo el vaivén de tu corazón

y en

él la fidelidad ciega

que sólo ella ofrece

ella que sabe que yo no merezco

amo también la agitación de tus pechos

y en ellos la serenidad de remanso

que sólo ella posee

ella que conoce lo bravío de mis aguas

 

te amo a ti

y solamente a ti

porque en ti amo

a la mujer que no existe

porque en ti encuentro

las manos que imitan sus caricias

y los labios que plagian sus besos

amo yo la noche de tus ojos

y en su negrura la miel que llora

que sólo ella regala

ella que lagrimea dulce en mi amargura

amo también el papel de tu cuerpo

y sobre la piel el poema inalcanzable

que sólo ella inspira

ella a quien amo tanto

y a quien amo en ti

y a quien apenas le haces sombra

 

te amo a ti

y solamente a ti

todo lo demás no lo creas

es pura poesía

 

PRIMERAS LETRAS (1981)

Gilberto Ramírez Santacruz


domingo, 13 de septiembre de 2026

¡ZAPATERO, A TUS ZAPATOS...! EN SU DIA DE SAN CRISPIN!

 

Poema 80*

a mis hermanos



Nacimos con los pies desnudos
en un pueblo descalzo,
sentimos la tierra roja ardiendo
bajo nuestras plantas verdes,
vivimos entre duendes burlados 
en libros escolares
y crecimos como hierbas clandestinas
a la sombra de un maizal
del labriego omnipotente
desenredando las telarañas 
de nuestros sueños arrinconados,
alimentando nuestras alas
con trenes haraposos
y andenes de esperas inútiles,
inventando hogueras voraces 
con leñas de nuestras ilusiones marchitas
trabajando con nuestras manos tibias
haciendo zapatos de cueros salvajes
para nunca venderlos
o trocarlos como era en el Principio, 
clavando con la suela curtida
el cuero de nuestras propias almas
o remendando jirones del tiempo
con pieles de nuestras angustias
o embistiendo a la miseria 
con leznas y trinchetas en las manos
y tachuelas oxidadas en el alma.

Fuimos y somos zapateros de corazón
pero nunca pudimos hacer ninguno
que se parezca al zapato de Van Gogh.

imitación de jesús**

así como tu padre carpintero

prodigioso con su sierra y cepillos

el mío fue de oficio zapatero

bien hábil con sus leznas y martillos

tu misma lección simple de trabajo

y pocos consejos de todo sabio

recibí una campana con badajo

las palabras de mi padre en sus labios

 

así como tu madre fue maría

santa y hacendosa en tu crianza

mi madre fue una gran maestra y guía

a los niños pobres y sin infancia

nos enseñó la alegría como un don

que debemos cuidar de noche y día 

abecedario del alma y corazón

nos dio letras y puso un tren en la vía

 

el retiro al desierto tu escuela

siempre me pareció gran valentía

yo también anduve por callejuelas

y caminos varios por pasantía

ibas glorioso montado en asno

como rey y príncipe de los plebeyos

yo tuve un borrico que fue mi hermano

y amigo fiel por los duros senderos

 

a sabiendas que no seré tu ejemplo

de niño santo y menos, sabio precoz

yo buscaré en tu sombra el reflejo

como el burro que explora con su coz

no sabré imitarte y andar sobre el mar

ni tampoco soportar tanto dolor

pero serás mi estrella al caminar

entre tantas penas y poco amor


*Del libro Primeras Letras(1981), de GRS.

** Del libro Poemas de hoy en día y otros versos olvidados(2023), de GRS.