lunes, 5 de mayo de 2014

"El Grito de Antequera " y "Paraguay negro, Paraguay indio" en la Feria del Libro de Buenos Aires


INVITACION

Las editoriales Servilibro y Arandurâ de Paraguay tienen el agrado de invitar a Usted a la presentación de los libros "Paraguay negro, Paraguay indio " (poesía en guaraní) y "El Grito de Antequera" (Memorial de la Causa Comunera) del poeta y escritor paraguayo Gilberto Ramírez Santacruz, a llevarse a cabo el día domingo 11 del corriente a las 18 hs en el Stand de Paraguay, ubicado en el Pabellón Amarillo Nº 1800 en la 40ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, desarrollada en  La Rural, Predio Ferial de Buenos Aires.



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sábado, 3 de mayo de 2014

El Grito de Antequera en la 40ª feria del Libro de Buenos Aires



Gacetilla de prensa, con  ruego de difusión


El Grito de Antequera
Gilberto Ramirez Santacruz
                                                              Editorial Arandurâ 
600 páginas, encuadernación rústica,  
formato 15x21 cms.
Asunción, Paraguay


“ Uno a uno somos el Común pero siempre
todos en una sola voz”, Fernando de Mompox.

Con el apoyo de letras y papeles de Antonio López Carvallo, de documentos de la época y de los posteriores, el prolífico escritor Gilberto Ramírez Santacruz fecundó una obra monolítica y orientadora: El grito de Antequera o Memorial de la Causa Comunera, con el nunca envejecido tema de la Revolución de los Comuneros, que con claridad y docencia excluyen toda duda e incomprensión de los acontecimientos que suscitara.

El libro reporta las tres revoluciones Comuneras del Paraguay, principalmente la de Antequera (1717-1735), como también las de Tupac Amaru del Perú y José Antonio Galán de Nueva Granada (1780-1781), que reivindican la imposición del poder del Común, el del pueblo, como de valor superior a cualquier otro. El movimiento, que no tuvo pausa, había aglutinado a campesinos, a regidores del Cabildo, a medianos propietarios, al pobrerío en general y hasta terratenientes de la provincia del Paraguay, contra la hegemonía de la Compañía de Jesús y los encomenderos, por beneficiarse con el monopolio de la fuerza productiva de los indígenas.

El hecho, que generaba el empobrecimiento de la Provincia y en toda América, suscitaba paradójicamente el enriquecimiento incesante de la Compañía de Jesús, que era mal mirado de a poco y luego ya mal visto por la Corona española, al estimarlo cual poder competidor y paralelo.


La rebeldía de los Comuneros, liderada inicialmente por José de Antequera y Castro y cancelada varios años después por Mompox, tuvo enorme repercusión continental, por ser algo así como el primer alzamiento contra la autoridad real en América. A seguidas no cesaron de producirse en todo el Continente, con cataclísmica proyección, movimientos populares parecidos, referidos todos ellos en esta crónica histórica y literaria, con mención de sus líderes, lugares y años de su desarrollo correspondiente. Aunque los levantamientos revolucionarios fueron reprimidos con inaudita crueldad y severidad por los invasores españoles y detentores del poder colonial, los mismos jamás dejaron de producirse cuales cosechas inevitables. ¡Renacían una y otra vez con virtudes primaverales, como regados y vigorizados por el agua natural de la rebeldía!

Si bien Antequera y sus innumerables compañeros pagaron con sus vidas su inapagable afán por la libertad, la igualdad y la soberanía propia –con rechazo de toda imposición extranjera–, sus luminosas ideas aún alumbran los caminos del Continente y se afirman y reverdecen a medida que pasa el tiempo. En realidad, la historia consagra inevitable esta doble verdad: al revolucionario le asigna la inmortalidad a pesar de su trágica derrota, en tanto que a los verdugos los arroja como a despreciables escorias de la desmemoria.

La obra El Grito de Antequera, que alzamos aquí cual antorcha en una mano, del meritorio escritor Gilberto Ramírez Santacruz, tiene importancia tanto nacional como latinoamericana por su riqueza, realismo y contenido, por lo que no debería faltar en biblioteca pública o privada alguna. Increíblemente y por cuanto la historia es un río que anda, El Grito de Antequera se produce y continúa recorriendo todo el Continente, esperando que el Común, con disposición revolucionaria de por medio, se decida a edificar, definitivamente, la Patria Grande de América…

Luis María Martínez
(Poeta y ensayista, Paraguay)

Asunción, 20 de febrero de 2013.


Gilberto Ramírez Santacruz

Nació en Abaí, departamento de Caazapá, Paraguay, el 17 de julio de 1959. Poeta, narrador y periodista. Autor de poemas testimoniales, reivindicador de los derechos sociales y humanos de su pueblo. Fue también fundador y director de la revista “Todo Paraguay”, vocero (a comienzos de la década del 80) de la colectividad paraguaya en el exilio argentino. Vive desde 1975 en la Argentina, donde ha promovido y promueve la cultura desde instituciones representativas de los compatriotas residentes en Buenos Aires. Entre los años 2004 y 2008, se desempeñó como Agregado Cultural en la Embajada del Paraguay ante el gobierno argentino en Buenos Aires.
Publicó prosa, poesía y artículos periodísticos en principales diarios, periódicos y revistas del Paraguay, la Argentina y América Latina en los últimos 30 años.
Su producción poética incluye, entre otros, los siguientes títulos publicados: Primeras Letras(1981), Poemuchachas (1983), Golpe de Poesía (1986), Fuegos y Artificios (1988), Poemas descartables y otros baladíes (1990), Poemas y Canciones de Amor y Libertad (1993), Descalzo sobre el asfalto y otros poemas (1997), Razones de la Sangre (Crónicas poéticas sobre el Marzo Paraguayo, 1999), Poemas entre el amor y el olvido (2003) y Paraguay canta Paraguay sueña (2008). También es autor de la novela Esa hierba que nunca muere (1989), reeditada en 2009, dos colecciones de cuentos y relatos Relatorios (1995) y El maleficio y otras maldades del mundo (2008).
Publicó en coautoría con Catalo Bogado Bordón El ángel que jugó para los diablos (2005), una reseña biográfica del legendario futbolista Arsenio Erico. En 2006, publicó su Obra Poética en la Editorial Arandurã, un volumen que reunió gran parte de sus libros de poesía, incluso fragmentos de sus versos y canciones en guaraní. Después de años de espera, su obra El Grito de Antequera (Memorial de la Causa Comunera) ve la luz y se complace nuestra Editorial Arandurã en presentarla a consideración de los lectores ávidos de novedades literarias.

Mario Rubén Álvarez en el IX Festival Internacional de Poesía de Buenos Aires

IX Festival Internacional de Poesía de Buenos Aires

El Festival Internacional de Poesía de Buenos Aires abre su novena edición para recibir a poetas argentinos y de distintas partes del mundo como Canadá, España, Italia, Francia, Japón y Suiza. También están quienes nos visitan por primera vez como Sudáfrica, India, Croacia, y de Latinoamérica, Paraguay, México, Colombia, Chile, Cuba, Costa Rica, Panamá, Ecuador y Brasil cuya ciudad, Sao Paulo, es la invitada de honor de esta Feria número 40. La poesía es siempre aquella que nos da la posibilidad de salir antes, de no esperar, de elegir escribir poemas ridículos a no escribir nada como dice Wislaba Szymborska. La que nos permite mirar el instante y cambiar la mirada en otro mismo instante. Es mágico que la Ciudad se abra como un gran ventanal para escribir el cielo con un gran poema en todas estas lenguas; y también con el color de nuestras provincias y regiones. La ciudad se abre, la ciudad es un poema o un poema es una ciudad.

Nuestro propósito es llevar la poesía a los lugares donde el tiempo es vertiginoso, el rostro una máscara, y allí entonces instalarnos e intentar que por una milésima de segundo, la mujer, el hombre, los niños, se detengan y sueñen. La poesía es desafiante y provocadora, han pasado siglos y a pesar de las tinieblas jamás se rinde. En este momento la poesía ha logrado, a través de los festivales que crecen cada día, captar más lectores. La poesía es la que batalla como Don Quijote ante molinos de viento y siempre construye enfrentando la inmensa soledad y dolor del mundo con un lenguaje sin concesiones, porque si algo tiene la poesía es libertad. Durante la revuelta estudiantil de Mayo del ‘68, en París (esa revuelta que fue el punto culminante de un año en que la juventud marcó al mundo como nunca antes), un eficaz medio para la difusión de las ideas fueron los muros de la ciudad. Algunas de las frases de esos graffiti las conocemos hasta hoy, porque han quedado en la memoria colectiva como signo de esperanza, de voluntad libertaria, de energía y a eso aspiramos. Que en esta Feria del Libro y en la ciudad de Buenos Aires, planteemos una lucha poética por un mundo mejor, un sueño, un imposible, y para eso lo mejor es recordar que como un graffiti del mayo francés nosotros escribimos No hay ciudad sin poesía.


COMPAÑEROS

Traigo
de mi tierra
su viejo dolor
sus rojos declives
sus amanecidas canciones
su nueva esperanza de cosechas
el musical guaraní de sus hombres.

Están hechos
con flor de jazmines
rosas abiertas
serenatas errantes
sonrisas descalzas
fogatas de mimbre.

Allá en el norte
verdes, ilimitadas
se yerguen las sementeras

los montes, azules
altivos en su horario
de nubes y aguaceros.

Pájaros, brisas,
guitarra, sequías,
tabacales, aguadas,
alcohol, mujeres, cántaros,
ranchos humildes
puñales desenvainados
vienen conmigo,
se hospedan en mi sangre.

Y no puedo abrirme las venas.
Porque soy de ellos
y ellos son míos también.

CANTO POPULAR

Quiero un canto popular para tu boca,
una melodía fresca y dura desde tu garganta.

Un canto popular para tu boca.
Que resbale desde el sur hacia el poniente.

Hecho de guitarras con memoria de jazmín,
con añoranzas prendidas al sudor de la cosecha.

Con todas las angustias hermanas de la espera.
Con el molde atribulado del llanto vespertino.

Llevando a cuestas, a un paso de las heridas y cicatrices,
todas las alegrías y esperanzas de los hombres.

Un canto popular para tu boca.
Como rocío, como tormenta, como luz.

Borrando silencios y germinando gritos,
quiero un canto popular para tu boca.

YVY'Ỹ CIELITO

Mamo piko nde Cielito
oime ore yvyrã ohopa,
aretémango tesaýpe
juku'ápe romuña.

Ha'etéku sapy'ánte
roguahẽtamava chupe
ha ore póguima Cielito
oveve jey orehegui.

Oréko ro'e Cielito
Ñandejára jepeve
hesaraiha mboriahúgui,
ore añóko ropyta.

Umi ore ruguy oipytéva
Paraguaýgui, mombyry,
ore sãso ndoipotáiva
Cielito oiko ore nupã.

Iñapysẽmárõ hína
roha'ãrõva arete
oúma mbokapu ore ári,
ore juka, ore mosẽ.

Kogatyrã rohekáva
ndaikatúi rohupity:
umi heta oguerekóva
oipota ha oipotave.

Ore avei roñotỹséva
anduvi ha avati,
rojuhuse yvotytýpe
ovevérõ panambi.

Araka'épa Cielito
oguéta oréve pytũ
hasypeve rohechávo
ore yvy teépe ko'ẽ.

Cielito de los sin tierra

Dónde, querido Cielito,
está la tierra prometida
hace infinitos siglos
que perdemos el aliento tras ella.

Como un espejismo, a veces,
ya está en la punta de los ojos
y ya atrapada en nuestras manos
escapa una vez más.

Tenemos por cierto, Cielito,
que hasta Dios ya olvidó
a los más pobres de los pobres,
solos mordemos la soledad.

Los que amparan las cadenas
en Asunción, muy lejos,
los que amparan las cadenas,
Cielito, nos entierran a golpes.

Cuando ya asoma
la cabecera de nuestro sueño
ya retumban las balas
la muerte nos arrea de nuevo.

El Paraíso para la siembra
es un territorio imposible
los que se hartan de tierra
solo quieren más hectáreas.

Nosotros que amamos
la fiesta del maíz y del maní
queremos alas de mariposas
en nuestro propio jardín.

Cuándo, cuándo Cielito
quedará denucada la noche
al ver, después de tanto,
el alba en nuestra tierra. **


                                         Mario Rubén Álvarez*

*Nacido en Potrero Ybaté en 1954. Poeta y periodista. Cursó la carrera de Comunicaciones en la Universidad Católica y estudió guaraní en el Instituto de Lingüística Guaraní. Tiene una extensa trayectoria como periodista de medios radiales y escritos. Integró el Taller de Poesía Manuel Ortiz Guerrero y sus primeras publicaciones integraron los poemarios colectivos del grupo: ...Y ahora la palabra (1979), Poesía Taller (1982) y Poesía Itinerante (1984). Posteriormente publicó los poemarios La sangre insurrecta (1992) y Ñe’ẽ apytere / A flor de ausencia (2007). Como investigador del arte popular ha publicado la colección Las voces de la memoria y el libro Folklore paraguayo. Ha traducido al guaraní obras de reconocidos autores paraguayos.

**La traducción al castellano corresponde al autor.


martes, 29 de abril de 2014

Paraguay en la 40ª Feria del Libro de Buenos Aires


Paraguay participa de la 40ª Feria del libro
de Buenos Aires

Los temas centrales de la presencia nacional se centran en el exilio y en Augusto Roa Bastos

El próximo viernes 2, desde las 14:30, se realizará el “Día del Paraguay”, en la 40ª Feria Internacional del Libro de la Ciudad de Buenos Aires, que se desarrolla desde el 24 de abril al 12 de mayo en el predio ferial de La Rural de Palermo.

Stand de Paraguay en la Lifroferia de Buenos Aires. El próximo viernes se realizarán presentaciones de obras.


La mayor muestra de libros de Latinoamérica contará con la presencia de un stand paraguayo conformado por 2.000 títulos.

Paraguay formará parte de la 40ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que abre sus puertas hoy para festejar sus 40 años. La muestra tendrá lugar en los más de 45.000 metros cuadrados de La Rural, en Palermo y permanecerá abierta hasta el 12 de mayo. Las sesiones se inauguran con una charla del célebre dibujante Quino, creador de “Mafalda”.

Entre las visitas destacadas de esta edición se destacan el escritor norteamericano Paul Auster y el sudafricano John Maxwell Coetzee, ganador del Nobel de Literatura en 2003.

La presencia nacional estará representada con un stand de 2.000 libros paraguayos, una delegación de intelectuales, escritores, editores y libreros, quienes desarrollarán diversas actividades culturales, encuentros de integración e intercambio con otros referentes del sector, rondas de negocios y jornadas profesionales.

Con un panel denominado “ Nuevas miradas sobre el exilio paraguayo en Argentina”, se celebrará el “Día de Paraguay” el 2 de mayo,a las 16:30, en la Sala Jorge Luis Borges. El mismo contará con la presencia del embajador de Paraguay en Argentina, Nicanor Duarte Frutos, la ministra de Cultura, Mabel Causarano y la ministra de Políticas Lingüísticas, Ladislaa Alcaraz, además de invitados especiales. Los panelistas serán el escritor Alcibiades González Delvalle, actual Premio Nacional de Literatura, el maestro de música, Luis Szarán, la mencionada ministra Ladislaa Alcaraz y el escritor y ensayista argentino Ricardo Rubio. Será moderador, el periodista Antonio Pecci.

HOMENAJE A ROA BASTOS

También se realizará un homenaje a Augusto Roa Bastos, con la presencia de la Fundación Augusto Roa Bastos, con un panel integrado por Mirta Roa, Mario Goloboff, Antonio Carmona, Víctor Jacinto Flecha y Lourdes Espínola.

El evento se realizará en el marco del Año de la Memoria y Los Grandes Creadores "Paraguái ombojepytasóva". Durante el mismo recibirán tributo creadores como Carlos Federico Abente, Carlos Miguel Jiménez, Teodoro S. Mongelós, Carlos Lara Bareiro y Virgilio Centurión, además del reciente fallecimiento del escritor Rubén Bareiro Saguier. Esta actividad tendrá lugar a las 14:30, en la sala Roberto Arlt.

La participación local se halla organizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Embajada del Paraguay en Argentina, la Secretaría Nacional de Cultura, la Cámara Paraguaya de Editores, Libreros y Asociados (Capel), la Cámara Paraguaya del Libro (CPL) y la Sociedad de Escritores del Paraguay. Cuenta además con el apoyo del Congreso Nacional, la Secretaría de Políticas Lingüísticas y el Pen Club Internacional, y el auspicio de la empresa de transporte La Encarnacena.

 Fuente:www.lanacion.com.py


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sábado, 19 de abril de 2014

García Márquez: "Escribo para que me quieran más..."

García Márquez:"Escribo para que me quieran más…”


   La necesidad es la marca más profunda de nuestro ser. Si  cuando nacemos nomás ya necesitamos que nos den unos chirlos en la cola para respirar. Venimos de un mundo donde las necesidades no existían, el paraíso perdido que llaman los entendidos. Ignorábamos todo cuanto nos esperaba en el porvenir, como ignoramos hoy lo que nos aguarda en el más acá, para algunos, o en el más allá, para otros. Pasaremos luego toda la vida buscando por recuperar aquella placentera estadía en el vientre de nuestra madre, que grabó a fuego la memoria en nuestra carne y marcó con amor la vida en nuestra alma.

Esa pérdida y esa falta con que viviremos o moriremos le llamamos, a veces, querer y, otras veces, amar.  Todo lo que hacemos o haremos con voluntad o no conlleva la esperanza de recobrar aquella felicidad original, pero que quizás ya no regrese a nosotros como un estado permanente y duradero, sino en forma subliminal o de modo ilusorio como fragmentados en esporádicos momentos y contados instantes.
  
Pero hay hombres que trabajan mucho para que los quieran más. Hay hombres que bailan muy bien para que los quieran más. Hay hombres que juegan como nadie para que los quieran más. Hay hombres que luchan como héroes para que los quieran más. Hay hombres que dieron la vuelta al mundo para que los quieran más. Hay hombres que fueron a la luna para que los quieran más. Hay hombres que cantan como dioses para que los quieran más. Hay hombres que escriben maravillas para que los quieran más. Hay escritores que escriben obras prodigiosas para que los quieran más sus lectores.

   Pero hay hombres que, como Gabriel García Márquez, escribieron sólo “para que los quieran más sus amigos” y vaya que lograron con creces, tal como soñara y quería el inspirado poeta Vicente Huidobro, que consideraba un pequeño dios al verdadero creador como fue el Gran Gabo, que partió hoy mucho más querido por sus amigos y además amado por todos nosotros que no fuimos sus amigos sino los cómplices necesarios en todas sus aventuras literarias, y, aunque con su partida nos sintamos más solos y huérfanos que nunca, dejó el cataqueño más universal todo un mundo pleno de alegorías que sus incontables adoradores sabrán apreciarlo de por vida como lo hizo él siempre, con su mágica mirada de niño inquieto y con su imaginativa pluma de cronista atravesado por la alegría de vivir.

Gilberto Ramírez Santacruz
Buenos Aires, 17 de abril de 2014.-



jueves, 17 de abril de 2014

¡ODA AL MERCADO 4, UNA CRÓNICA CON MÁS DE 7 CAJAS!

oda al mercado 4*

mercado 4 danza universal y atrapadora
donde los cuerpos hacen pareja con la soledad
y el tufo ambiental se arremolina con el viento
donde el mundo cabe en pocas cuadras asuncenas
y unánimemente pulula el mercantilismo

(chipas calientes que queman los dientes
chipas calientes para mis clientes)

mercado 4 danza fantasmal y enloquecedora
donde lo profano encuentra su edén
y lo sagrado ocupa varios stands habilitados
donde los colores hallan sus tonos más bajos
y los sones guturales lucen sus matices completos

(tome che patrón aloja o tereré
anítei reguerekó py´a pereré)

mercado 4 danza proverbial y creadora
donde occidente toca fondo en su republiqueta
y donde oriente despliega su fantasía tecnológica
donde toman cerveza cristo buda y mahoma
donde persia hubiera querido eternizarse

(lustre lustre che patrón
emboveráke nde zapatón)

mercado 4 danza demencial y aterradora
donde la prostitución no distingue seso ni sexo
donde la dictadura defeca en las madrugadas
donde los borrachos vomitan cada noche su impotencia
y donde los artistas lamen la luna como si fuera de miel

(batatilla ha perudilla
para el amor una maravilla)

mercado 4 danza torrencial y avasalladora
donde putas locos y niños comparten el mismo regazo
donde mercachifles 108 y pyragués vigilan la noche
donde las callejuelas conducen a una segura venganza
y donde la puñalada es gratis al alcance de todos

(lambrí pe´uke lambrí
pe rekorô py´a nandí)

mercado 4 danza primordial y voluptuosa
donde chiperas yuyeras y quineleras son desfloradas
donde diarieros lustrabotas y carretilleros son vejados
donde el olor de la fritura perfuma el ajetreado panorama
y donde la pobreza viste remera con inscripciones en inglés

(pe´uke pohâ ñaná ha pohâ roysa
karia´y kuéra kuñándi pe vy´a haguâ)

mercado 4 danza multinacional y exploradora
donde siempre trabajan y compran los paraguayos
y donde venden siempre yankis turcos y orientales
donde todo se cotiza abiertamente en dólar y cruzeiro
y donde el guaraní sólo sirve para la nostalgia patriotera

(he´u mbeju lopi ha kavuré
ehendú nde py´áma ojeruré)

mercado 4 danza dictatorial y represora
donde el hambre ofrece su menú a cualquier precio
y donde el contrabando hace oro de su quimera
y donde el atropello al ser humano está a la orden del día
y donde las leyes escritas se utilizan para envolver bollos

(polla lotería ha quinela
oguerú ndeve la riqueza)

mercado 4 danza degeneracional y luctuosa
donde todo funciona de lunes a lunes y las 24 horas
comisaría templos quilombos y farmacias
en donde atienden amablemente sus propios dueños
y donde todo es posible conseguir a pedir de boca

(soy lisiado y mutilado del chaco
erú niquelmí akaru haguako)

mercado 4 danza fundamental y liberadora
donde el pueblo cuece las habas de su esperanza
donde el paraguay clama libertad en cada voz vendedora
donde los desheredados refugian su inquebrantable fe
donde en el barro esparcido pronto germinará una flor

mercado 4 danza final y homenajeadora
donde cada puesto vocifera su mercancía de redención

 
*Poema de Gilberto Ramírez Santacruz escrito en la década del 80 del siglo pasado y publicado en el libro "Poemas descartables y otros baladíes"(1990), libro impreso en forma de papel higiénico, en rollos similares a los que se destinan al baño para apañar el momento más esforzado del ser humano.

El Mercado 4*

            El Mercado 4 es el mercado de los pobres, pero también es el alma de la ciudad. En ese lugar el sentido de la vista disfruta de un variado colorido de las mercancías. El sentido del olfato se deleita con los olores de las frutas, del asadito frito… Solo el ruido puede que nos moleste un poco, pero no olvidemos que estamos en un mercado donde escucharemos de todo. Pero concentrémonos solo en las vendedoras, ellas son la voz de ese lugar.
Todo lo que necesita la gente lo encuentra en el Mercado 4.
Se ha formado en este lugar un cosmopolitanismo comercial, hay vendedores de todas las nacionalidades, desde coreanos, chinos, árabes, africanos...
–¡Empanada de mandioca barato!, ¡empanada de mandioca barato! –pasa gritando el hambre, sin ir muy lejos.

Perderse en el Mercado 4 es la mejor forma de reencontrarse con uno mismo. Ya no veo a los escuálidos y silenciosos caballos  (o burricos) arrastrando la carreta. Ahora abundan las motos y los carromotos. En este emblemático lugar, las vendedoras más amorosas te salen al paso, diciéndote con una sonrisa: “Amor, qué estás buscando… Cielo, qué le podemos ofrecer? Cariño,…?” Ellas saben cómo subirnos la autoestima. Y como la afectividad es a veces efectiva, de vez en cuando compro algo. Un cocido con chipa, por ejemplo, ese sabor auténticamente guaraní. Pero cuidado, después del éxito de la película paraguaya 7 cajas los precios han subido en este laberinto y a la vez paraíso comercial.
Los carretilleros pasan con las ruedas chirriantes de su carretilla. Como en la película, buscan a quien llevarles hasta el colectivo, o el taxi las cajas que contienen mercancías. Al recorrer por los pasillos del Mercado 4 me parece escuchar la voz de una chica que grita: “Corrée, Víctor, Corrée, Víctor”. Esa voz parece que se dirige a mí, pero un poder extraño se apodera de mis piernas. Me quedo paralizado ante lo inevitable...
CRISTIAN DAVID LÓPEZ
(Poeta paraguayo)

*Publicado por DACRISVI en www.cristianparaguayo.blogspot.com.ar, septiembre de 2013.-

                     7 cajas


             La trama de la película paraguaya*


La película transcurre en el mes de abril del año 2005. Víctor, un carretillero de 17 años que trabaja en el famoso Mercado 4 de la ciudad de Asunción, se distrae imaginando ser famoso y admirado en la televisión de un puesto de ventas de DVD piratas en pleno Mercado 4, lo que causa la pérdida de un cliente a manos de otro carretillero que se le adelantó. El mundo del mercado es hostil, competitivo y hay miles como él esperando llevar las compras de los clientes a cambio de una pequeña remuneración. Víctor entiende que necesita moverse para conseguir algo de dinero ese día. Entonces recibe una propuesta algo inusual, transportar 7 cajas de las que desconoce su contenido, a cambio de la mitad de un billete rasgado de 100 dólares. La otra mitad del dinero se le entregaría cuando éste termine su trabajo. Con un teléfono celular en préstamo, que utiliza el contratista para ir marcando por cual calle trasladarse, Víctor emprende el viaje. Cruzar las 8 manzanas que cubre el mercado parecía fácil pero las cosas se le van complicando: Le roban una caja, pierde el teléfono celular y la policía rodea el mercado buscando algo que él ignora por completo. A esto se suma un grupo de carretilleros dispuestos a escoltar las cajas por una suma ínfima de las ganancias. Sin saber, Víctor y sus perseguidores se van involucrando en un crimen del que no saben nada: la causa, la víctima y el victimario. Se hace de noche y Víctor entiende que ahora es cómplice de algo muy delicado y peligroso. La necesidad entonces le obliga a correr, a gritar, o simplemente a callar, y a querer saber lo que hay dentro de las cajas.


      
                                 

*Fuente:http://www.about.com/espanol/

martes, 15 de abril de 2014

¡El Arte Efímero según Engelberto Gimenez!


El arte efímero*

Mi amigo Engelberto habló largamente de un arte fugaz,
un arte como si imitara a una mirada o una sonrisa,
pero un arte verdaderamente popular, me dijo;
un arte volcado a veces en los recuadros de una rayuela,
arte levantado otras veces en las playas de un mar quieto, arte escrito también sobre la piel de un arroyo viboreante,
pero un arte verdaderamente popular, me dijo;
un niño que pinta la rayuela como si fuera su mundo., una pareja que construye con arena un castillo de amor,
un "te quiero" sobre el agua escapando a las manos, 
me dijo.

Mi amigo Engelberto cree firmemente en el arte efímero,
el suelo es un cuaderno abierto y desperdiciado,
el cielo es un pizarrón esperando que le recorra la tiza,
el mar se ofrece de cuerpo para ser diseñado alguna vez,
porque el arte efímero es verdaderamente popular, me dijo;
un arte que puede existir lo que existe una lágrima,
un arte que puede vivir lo que vive un fuerte abrazo, 
pero no deja de ser un auténtica obra de arte, me dijo;
una barra de hielo puede oponer un instante su figura al sol. 

Creo que mi amigo Engelberto tiene mucha razón,
para qué eternizar un beso con la intención de conservarlo,
para qué detener un vuelo con la vana idea de descifrarlo,
para qué romper el silencio inútilmente por aniquilarlo;
creo que mi amigo Engelberto tiene mucha razón, 
el arte verdadero y útil es esencialmente efímero,
el arte que sirve es el que funciona en determinada ocasión,
el arte que cuenta es el que viene práctico y descartable,
el libro que conviene es el que resiste una lectura,
un libro como éste es el que hace falta en al cocina, 
cuando hay que envolver alguna cosa o fritar algo rico,
pensé al recordar las palabras que dijo al pasar Engelberto.

*Del libro "Poemas descartables y otros baladíes"(1992).
El agua de bautizo*

El primer aliento de vida me dio el Ybytyrusu,
el agua bendita era de Capiybary
el baño bautismal fue en el Pirapó

El nacimiento espiritual fue en Villarrica,
de la mano de Ramiro y el Gimnasio Paulino,
donde probé una vez la libertad y para siempre.

Aprendí a compartir el pan de la dignidad,
en la mesa milagrosa del Ykuá pyahu,
la nueva fuente de inspiración y lucha.

De la mano del visionario Engelberto
y descubrí en el horizonte mi propia estrella
y comencé la aventura de seguirla sin tregua


*Del libro "Obra poética",(2006), de Gilberto Ramírez Santacruz.

ARTISTA PLÁSTICO PARAGUAYO HABÍA FALLECIDO EN 1998, EN MONTEVIDEO

Habilitan hoy exposición de obras de Engelberto Gimémez

Dibujos, catálogos de exposiciones, fotografías, objetos personales y dos obras suyas se verán en la muestra “Engelberto Giménez: una filtración”, que se habilitará desde hoy, en el Museo del Barro.
Impresiones sobre textiles, objetos artísticos y personales de Engelberto Giménez se verán en la exposición de sus obras, que se habilita hoy en sede del Museo del Barro. / ABC Color
El artista, fallecido en 1998, se formó en la Escuela de Bellas Artes de Uruguay y en Asunción fue parte del colectivo artístico El Aleph.
En el espacio Escala Protegida del Centro de Artes visuales/Museo del Barro (calle Grabadores del Cabichuí 2716 casi Emeterio Miranda) quedará habilitada hoy la exposición Engelberto Giménez: una filtración, bajo la curaduría de Gabriela Ramos.
La muestra incluye dibujos, catálogos de exposiciones, fotografías, objetos personales y dos obras del mencionado autor, Marã mo’õ mba’ere mbaupe y Médico ñembo’e, que fueron reunidos en el marco de una investigación sobre las últimas exposiciones del artista. La muestra podrá ser visitada con acceso libre y gratuito los martes, de 15:30 a 20:00; los miércoles, jueves viernes y sábados, de 09:00 a 12:00 y de 15:30, a 20:00.
“Unos postes de madera apoyados en la pared señalan uno de los sectores en la sala de exposición. Pero no solo indican un lugar en el espacio, también lo hacen en la memoria. Se filtran desde la casa en la que Engelberto Giménez pasaba los fines de semana de la infancia en el Guairá. A través de incisiones, el artista crea vacíos en estos postes en los que retazos de tejido se tornan huéspedes y quedan resguardados por una costura que perfora la madera y hace de límite”, describe Gabriela Ramos.
La curadora explica que “desde esa misma infancia surgen varios de los demás materiales que Engelberto utiliza para la creación de su obra –el cuero, los textiles, las marcas de ganado, las bolsas de almacenar yerba mate–, todos objetos de lo que una vez fue su propio cotidiano”.
Giménez nació en Villarrica el 7 de noviembre de 1953. Se graduó en la Escuela de Bellas Artes de Uruguay, guiado por el artista Luis Ernesto Aroztegui, quien fue uno de sus maestros. Regresó a Paraguay en el año 1991. En la década de los noventa formó parte del colectivo de artistas El Aleph, un espacio y proyecto creativo crucial en el desarrollo del arte de ese momento en Asunción.
Falleció en la ciudad de Montevideo, el 25 de octubre de 1998.
Fuente: Diario ABC, Asunción, 15 de abril de 2014.-