EN EL DIA DEL INMIGRANTE
extranjero*
la alforja fue aligerada para huir mejor
en la frontera quedó en jirones el coraje
en la huida se perdió el último miedo
y llorar fue un trámite obligatorio más
crucé un charco y me recibí de extranjero
pronto cayó al descuido de mi boca el acento
formé parte de un éxodo sin guía y sin dios
jamás se abrió el mar para salvarnos la vida
pero sobreviví gracias a la vida que es terca
me aferré al oficio de cultivar la esperanza
aún cuando la estadística negaba toda factibilidad
y el pronóstico de regreso para mí era reservado