lunes, 2 de febrero de 2026

La caída del Tiranosaurio y sus circunstancias...!

              poemas circunstanciales* 

   

                                 1

                         sangre y cañón

 

anoche se escribió la última página de esta historia

se escribió con manos firmes con sangre y cañón

y comenzó otra historia nueva llena de interrogantes

 

los disparos volaron en partículas las vitrinas del silencio

sobre asunción cayó el rayo de la esperada historia

 

los ríos se tiñeron con ensangrentados verdeolivos

las calles y avenidas se llenaron de pavor y esperanza

 

el tiranosaurio gruñó matando inocentes niños-soldados

el pueblo dio un gran salto hacia su liberación

sólo le atajó esta nueva historia que pretende ser dique

pero sigue lloviendo y las aguas crecen hoy para bien

 

los verdugos ya huyeron como debía ser como ratas

los dignos sonríen al saber que la lucha no fue en vano

a los hurreros cepilleros y adulones se les pudrió la boca

los camaleones exhibieron sin disimulo su nueva piel

 

es difícil comprender hoy la nueva realidad

cómo pudo tanto tiempo el tirano habiendo tantos contreras!

la dictadura perdió su cabeza pero no su cuerpo

todos somos ojos brazos piernas y bilis de la dictadura

debemos ir cercenando estos miembros malditos de nuestro cuerpo

el que no mata la dictadura le da vida

 

anoche se escribió la última página de esta historia

se escribió con manos firmes con sangre y cañon

los militares pusieron el cañón

sin mezquinar nuestro pueblo puso la sangre

pero si cabe la duda

solamente queda por saber una cosa

de quién fue la mano que escribió esta nueva historia

                           2

                   la tierra y el sol 

de las profundas entrañas de la noche saltó el sol

un sol que no alumbra sino que encandila

y sus rayos a quemarropa hicieron abortar un nuevo día

las calles se convirtieron en ríos de luces intensas


el pueblo inundó de alegría la silenciosa comarca

las ciudades prorrumpieron su grito entre cementos

los valles y campos permanecieron como ajenos al nuevo sol

los poblados siguieron arrinconados entre las estancias

los alambrados afinaron aún más sus púas latifundistas

los campesinos sin tierra miran de frente el nuevo sol

sin pestañear un instante y no ven nada en el horizonte 

                                   3

                      a desenmascarar 

quién dijo que nuestro pueblo estaba postrado ante el tirano

quién vaticinó que el dictador moriría en su trono de terror

quién aseveró que en paraguay cada vez estaba mejor la dictadura

y quién pronosticó que la gente no saldría de su resignación

 

pero cayó la tiranía a puntapié del pueblo

y el pueblo descubrió que el dictador era sólo una máscara

que detrás de la máscara había otra mejor maquillada

que la mueca tenía un reverso de sonrisa vengadora

y que la sangre aún no ha llegado al río de la libertad

 

es cierto se desplomó el tirano como un gigante sin huesos

pero cayó sobre un colchón de olvidos imperdonables

del costillar de la dictadura salió un general de aguas revueltas

el general levantó las manos como un boxeador después del knock- out

el pueblo recordó en ese momento su interminable sufrimiento

palpo sus innumerables heridas abiertas y ásperas cicatrices

revisó sus callosas manos y las encontró vacías como siempre

alguien le arrebato de sus puños cerrados la libertad

buscó a su alrededor y vio que el general seguía saludando

el pueblo supo entonces que debe seguir desenmascarando 

                             4

                   lo que yo canto 

yo canto el levantamiento de mi pueblo

la rebelión de los sueños contra la pesadilla

el enjuiciamiento claro de la sombra cruel

no tu desmoronamiento destartalado verdugo

ni tu caída a balazos dictador de muertes

 

yo canto el resurgimiento heroico del paraguay

la superación de los enquistados miedos castradores

la llegada de la lluvia germinadora de esperanzas

no tu merecido final sanguinario del pueblo

ni tu estrepitoso derrumbe tiranuelo voraz

 

yo canto el coraje de los que murieron cantando

los que entregaron la vida para que la patria resucite

los que rompieron tímpanos gritando la verdad

no tu tragicómica cobardía tenebroso amo del dolor

ni tus vergonzosas arcas personales sicario vil y rapaz

 

yo canto la vocación libertaria y justiciera de mi gente

los que soportaron lo insoportable por tantas décadas

los que hoy sonríen al comenzar el largo camino por andar

no tu decapitación moral mofletudo tirano

ni tu cañoneada renuncia siniestro dictador de silencios

 

yo no canto la caída ni la subida de nadie generales

sino la marcha segura e incontenible de mi pueblo 

2 y 3 de febrero de 1989




*del libro impreso en rollo de papel higiénico "poemas descartables y otros baladíes", 1990, Ediciones Emiliano, Buenos Aires, Argentina.